Guía para la protección energética en las sesiones de reiki

El reiki es una disciplina que tiene como fin canalizar la energía vital universal, desbloqueando chakras y facilitando un equilibrio físico, mental y emocional. Al trabajar con reiki, una vez que el alumno se ha iniciado en los conocimientos de esta práctica ancestral, podrá comenzar a realizar sesiones de auto reiki, pero también con otras personas. Por ende, debe conocer algunas técnicas de protección, como explicamos en la formación, sobre todo si trabaja con energías muy densas. En este artículo hacemos un repaso de algunas de las medidas que puedes seguir al responder a cómo protegerse al hacer reiki.

Cómo protegerse al hacer reiki de manera correcta

Lo primero y lo más importante que debes tener en cuenta es que cuando llevas a cabo una sesión de reiki trabajas como un canal a través del cual circula la energía vital universal. Esto no es malo, sino todo lo contrario, ya que ayudas a que la energía fluya como debe ser; por otro lado, tú como canal no transmitirás nada de tus posibles bloqueos energéticos al receptor, ni podrás tomar nada de él. Ahora bien, el simple hecho de trabajar con energía —y sobre todo si es energía muy densa— pueden generar cierto malestar, por lo que es fundamental tener en cuenta algunas medidas de protección para cumplir con tu compromiso y lograr que la energía fluya con mayor fuerza y efectividad terapéutica.

Fórmate con un curso de reiki adecuado desde cero

En una adecuada formación de reiki, como es la del método usui tradicional japonés que enseña JavierMa (y que además cuenta con el certificado del Instituto Internacional de Reiki), los conocimientos se enseñan de manera progresiva y completa a lo largo de cuatro cursos (siendo el último de ellos el de la maestría). La formación desde cero de reiki requiere de la realización de los mismos de manera progresiva, además la duración de cada uno depende de cada persona y de sus procesos internos. Es importante hacerlo de manera progresiva y evolucionar poco a poco para poder practicar reiki de manera efectiva, sabiendo en todo momento lo que se hace. Esto permite a los alumnos adquirir los conocimientos, aprender los símbolos, aplicar el auto reiki y trabajar el reiki con otras personas, ser capaces de entrar en un estado de relajación máxima en apenas unos minutos e incluso convertirse en maestros para poder iniciar a otros en este arte (y dedicarse a ello).

Ahora bien, no adquirir los conocimientos necesarios, saltarse pasos o simplemente cursar una formación poco recomendable puede dar lugar a que la energía no se transmute o libere correctamente durante las sesiones, lo que puede ocasionar que se quede en el ambiente y siga generando malestar. De ahí, la importancia de realizar correctamente el reiki y optar por una formación de calidad.

¿Cuáles son los símbolos de reiki de protección?

En el momento de hablar de reiki, protección energética y acciones a tener en cuenta, los símbolos juegan un papel muy importante. En el reiki podemos encontrar una gran variedad de símbolos, dependiendo de las modalidades se enseñan unos u otros (aparte de los más importantes). El método usui tradicional japonés, por ejemplo, trabaja con los cuatro símbolos más importantes, que son Cho Ku Rei, el Sei He Ki, el Hon Sha Ze Sho Nen y el Dai Ko Myo. Justamente, el primero que se enseña es el que nos ayuda a protegernos al trabajar con las energías, entre otras. Este símbolo de protección reiki es el del Cho Ku Rei y es conocido como el símbolo de la energía física. Su función principal es la de ampliar los efectos de otros símbolos y aumentar su energía, además de brindarnos protección contra las energías negativas.

El Cho Ku Rei aumenta y mejora la energía interior para hallar la paz y el bienestar que se necesita para avanzar en la vida. Es decir, conecta a la persona que practica reiki aumentando su fuerza y mejorando su naturaleza interna. Si lo observamos al detalle se trata de un símbolo con el número 7 y una espiral concéntrica hacia el centro que sigue una dirección al contrario de las agujas del reloj. Por esta conexión que mencionábamos más arriba, el símbolo se emplea al finalizar la clase de reiki como un sello final, para liberar así las energías y quedar completamente limpio y en paz.

Oración reiki de protección

Lo primero que hay que dejar claro a la hora de hablar de la oración reiki de protección es que esta no es utilizada por todos los practicantes de reiki, se trata de una elección personal teniendo en cuenta que la misma se basa en la creencia de que hay un Poder Superior (Dios) que escucha, se preocupa e interviene en nuestro nombre. Por lo tanto, el reiki cura de manera independiente. Ahora bien, la oración se utiliza para potenciar la relación con lo divino y el reiki puede alinearse con ella a partir del corazón y de lo que pedimos, es decir, añade luz a nuestra oración. Por lo tanto, puedes hacer uso de cualquier oración que consideres conveniente para protegerte.

Por ejemplo, Mikao Usui pidió a los practicantes de reiki que rezarán los cinco principios de reiki dos veces al día (por la mañana y por la tarde) para enriquecer su práctica y trabajar de manera más eficiente con las energías. Los cinco principios del reiki (traducidos al español) son los siguientes:

  • Solo por hoy, no me enfadaré: KYÔ DAKE WA.
  • Solo por hoy, no me preocuparé: IKARUNA.
  • Solo por hoy, mostraré gratitud: SHIN PAI SUNA.
  • Solo por hoy, actuaré con integridad: KAN SHA SHITE.
  • Solo por hoy, seré amable con todos los seres vivientes, incluyéndome a mí: GYÔ-O HAGEME.

Mudras de protección reiki

Y, por último, pero no menos importante, debemos tener en cuenta los mudras de protección reiki. Los mudras vienen a ser como los gestos que se realizan con los dedos y las manos, estos tienen sus orígenes en la tradición hindú, aunque poco a poco se han incorporado en las diferentes técnicas de meditación. Como indicábamos no es exclusivo del reiki, pero puede funcionar como método de protección y uno de los mudras más importantes en este sentido es el de Abhaya Mudra, que además simboliza tranquilidad y ausencia de miedo. El mismo se realiza poniendo la palma derecha a la altura del pecho, mirando hacia adelante y con los dedos hacia arriba; mientras que la mano izquierda descansa en el regazo o en el corazón.